Wafles

¿Hay algo más reconfortante que unos deliciosos Wafles dorados y crujientes, como los de nuestra infancia o los de la feria? Con su textura alveolada, crujiente por fuera y esponjosa por dentro, y su sabor ligeramente dulce, un buen gofre se disfruta tanto en el desayuno como en la merienda. Sin embargo, por muy buenos que sean, los gofres también son muy calóricos. Y los acompañamientos que se les añaden, como la crema para untar, la nata montada o el caramelo, no ayudan. Por suerte, existen recetas sencillas pero deliciosas de gofres proteicos, una auténtica alternativa saludable para deportistas y personas que siguen una dieta. Prueba nuestra receta de gofres hiperproteicos, ricos en proteínas e ingredientes saludables, y tan fáciles de preparar.

¿De dónde vienen los Wafles?

El origen de los gofres se remonta a la Edad Media, en Europa. En aquella época, se cocinaban entre dos placas metálicas calentadas, decoradas con motivos en forma de panal. Era un plato festivo, preparado para las fiestas o las bodas. A lo largo de los siglos, los gofres se han diversificado. En Bélgica, se han convertido en una institución culinaria con el gofre de Bruselas, ligero, o el de Lieja, más denso y dulce. En EE. UU., los gofres se suelen servir en el desayuno con sirope de arce y mantequilla. En Asia, son esféricas y crujientes, y hacen las delicias de los amantes de la comida callejera. Como veis, es fácil adaptar los gofres a los gustos y tradiciones locales. ¡Así que nada más sencillo que ofrecer una versión para deportistas y amantes de la cocina «saludable»! 

¿Qué contienen los Wafles clásicos?

Un gofre natural de 100 gramos aporta entre 250 y 400 kcal, dependiendo de los ingredientes utilizados y del relleno. Esto lo convierte en un plato bastante calórico. Harina, huevos enteros, mantequilla y leche, fuentes de gran cantidad de grasas y carbohidratos. Los gofres con azúcar, chocolate, nata montada o crema para untar hacen disparar el contador sin aportar más nutrientes esenciales.

¿Cómo hacer Wafles más saludables?

Los Wafles proteicos son muy populares en el mundo del fitness y el deporte. Estos gofres enriquecidos con proteínas son una buena alternativa golosa a los gofres clásicos. ¿Por qué? Porque tienen una composición que se adapta mejor a las necesidades de los deportistas. 

Las proteínas, un nutriente esencial para la reparación y el crecimiento muscular tras el esfuerzo. ¡Dos gofres proteicos aportan 20 gramos de proteínas! En estas recetas se suele utilizar suero de leche, proteína de huevo o una mezcla vegetal, todas ellas proteínas de calidad. Las proteínas, además de ser buenas para los músculos, también tienen un efecto saciante, lo que supone una ventaja para una dieta.

Hidratos de carbono complejos, para una energía duradera. La harina de avena o la crema de arroz son buenas alternativas a la harina tradicional y evitan los picos de glucemia. 

En cuanto al relleno, es fácil adaptarlo a las necesidades. Yogur y unas bayas para dietas hipocalóricas, mantequilla de cacahuete para ganar masa muscular. 

Como habrás comprendido, es perfectamente posible preparar un tentempié post-entrenamiento óptimo o un desayuno saludable con gofres proteicos, combinando el placer gustativo y los beneficios nutricionales, sin complicarse demasiado con recetas de cocina demasiado elaboradas.

Receta de Wafles proteicos con suero de leche

A continuación, os ofrecemos una receta sencilla y probada para preparar gofres proteicos. Esta receta es fácil, rápida y perfecta para las necesidades de los deportistas:

Ingredientes (para 4 gofres, 2 personas):

  • 50 g de harina de avena (o de boniato = sin gluten)
  • 30 g de suero de leche con sabor a vainilla
  • 1 huevo
  • 100 ml de leche de almendras (o leche de vaca – también sin lactosa)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 cucharada sopera de miel o edulcorante
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de coco para la gofrera
  • Ingredientes para acompañar: fruta fresca (bayas, plátano), yogur, mantequilla de cacahuete, sirope sin azúcar.

Preparación:

  • Para la masa, mezclar los ingredientes secos en un bol: harina de avena, suero de leche, levadura y sal. En otro bol, batir el huevo con la leche y la miel. Verter poco a poco el contenido líquido sobre los ingredientes secos, mezclando con un batidor hasta obtener una masa lisa y homogénea. ¿La masa queda demasiado espesa? Añade leche.
  • Enchufar la gofrera y untarla con un poco de aceite de coco (o aceite normal) para que los gofres no se peguen.
  • Cocina todos los gofres vertiendo la masa en la gofrera.
  • Una vez cocinados, añadir los ingredientes para decorar y servir para que estén lo más crujientes posible.

Consejos:

Elige una proteína de suero de calidad, sin aditivos, que se mezcle bien para evitar grumos. El sabor a vainilla (o neutro) es perfecto para los gofres. Si sigues una dieta hiperproteica, puedes añadir más proteína en polvo y reducir un poco la harina. No demasiado, para mantener la textura. Para una versión más ligera, reduce la proteína de suero a 20 g. Los gofres se conservan entre 2 y 3 días en la nevera, pero es mejor comerlos enseguida porque se ablandan. Un truco es pasarlos por la tostadora para que recuperen su crujiente.

Información nutricional (para 4 Wafles, sin relleno):

  • Calorías: 420 kcal
  • Proteínas: 40 g
  • Hidratos de carbono: 42 g
  • Grasas: 9 g

Para terminar

Los Wafles siguen siendo un símbolo de placer y de compartir. La evolución hacia una versión proteica demuestra que la cocina puede adaptarse a las necesidades de nuestra sociedad moderna, más centrada en el aspecto físico y la salud. He aquí, pues, un arma más para los deportistas. Así que saca tu gofrera y tómate un rato para prepararte los mejores gofres proteicos.

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